Formación
Lo que decide un proyecto
casi nunca es el código
Su equipo sabe construir el sistema. Lo que nadie le enseñó es a sostener una estimación ante un director, a llegar a auditoría con la evidencia que van a pedir, o a encontrar el problema real detrás de un pedido antes de comprometerse a resolverlo. De eso se trata esta formación.
Por qué hace falta
La experiencia sola no lo enseña
Uno aprende de la experiencia cuando recibe una devolución clara. En lo técnico la devolución es inmediata: el código compila o no, la prueba pasa o no. En la conversación con el resto de la empresa no llega nunca, o llega meses después disfrazada de otra cosa. Por eso hay gente con veinte años de oficio que sigue entrando a las mismas reuniones y saliendo con el mismo resultado.
Se trabaja sobre casos reales
Lo que pasó el martes en la reunión de comité, no un ejemplo de manual. Cada participante trae lo suyo, sin nombres ni datos de su empresa, y se trabaja la estructura de esa conversación.
Los grupos son mezclados
Personas de organizaciones distintas en la misma clase. Escuchar cómo resuelven lo mismo en otra cultura de trabajo es la mitad del valor, y un grupo cerrado de una sola empresa lo pierde.
Quien enseña sigue ejerciendo
Seguimos tomando proyectos de desarrollo y de gerenciamiento mientras enseñamos. Un docente que hace cinco años que no entra a una reunión de comité enseña la versión limpia, y la versión limpia no existe.
Cómo funciona
Una clase por semana,
y todo lo anterior siempre disponible
La clase en vivo
Todas las semanas, por videoconferencia, en grupo. Una hora larga, con espacio para traer una situación propia y trabajarla en el momento. Todas quedan grabadas: si esa semana no puede estar, la ve después.
La biblioteca
Todas las grabaciones anteriores, ordenadas por tema y no por fecha. Quien se suma un martes cualquiera no espera a que empiece nada: entra y arranca por el tema que le duele hoy. Es la diferencia entre una formación y un curso con fecha de inicio.
Por qué semanal y no intensivo
Un curso de dos días deja la sensación de haber aprendido y no cambia ninguna conducta: entre el curso y la próxima reunión difícil pasan seis semanas y ya no queda nada. Con una clase por semana, lo que se trabaja el jueves se prueba el lunes y se cuenta el jueves siguiente. Ese ciclo es el que enseña.
Cuánto tarda en verse
Al mes se ve el cambio individual. A los tres meses aparece el vocabulario común y las discusiones internas se acortan. Al semestre empieza a notarse afuera: las otras áreas cambian cómo piden. Prometer lo tercero para el primer mes sería mentir.
A quién va dirigida
Tres públicos, tres conversaciones distintas
No es el mismo problema el de quien construye el sistema, el de quien responde por el equipo y el de quien responde por el área. Cada público tiene su clase semanal y su biblioteca, y los niveles son acumulativos: el de arriba incluye todo lo de abajo.
Equipos de desarrollo
Para quienes construyen el sistema y tienen que explicarlo puertas afuera: estimaciones, pedidos de otras áreas, auditoría, avance.
Ver el detalle →Líderes
Para quienes responden por un equipo ante el resto de la empresa: compromisos, alcance, conducción y malas noticias a tiempo.
Ver el detalle →Gerentes y directores
Para quienes responden por el área y negocian con las demás: presupuesto, riesgo, auditoría y presentación ante el directorio.
Ver el detalle →Cómo se entra
No hay compra en línea, y es a propósito
Primero una conversación
Nos escribe contándonos quién es, qué hace y qué le está costando. En esa reunión sale el público que le corresponde, que muchas veces no es el que suponía, y sale también si esto le sirve o no.
El alta la damos nosotros
Acordado el plan, damos de alta su cuenta y desde ese momento tiene la clase semanal y la biblioteca completa de su nivel. No hay registro libre ni carrito de compra.
El valor se cotiza
No es lo mismo una persona sola que un equipo de doce, ni una empresa que necesita cubrir dos públicos a la vez. Cotizamos sobre lo que hace falta, en dólares o en euros, y dos casos iguales reciben el mismo número.
La renovación
Al terminar el período se renueva solo por otro igual. Si no quiere continuar, avísenos con 30 días de anticipación a la fecha de fin. El cobro nunca es automático: cada período se factura aparte.
Para ser justos
Lo que esta formación no resuelve
Si el problema del área no es cómo conversa sino que no tiene la capacidad técnica que el trabajo exige, esto no lo arregla: va a mejorar cómo se comunican los incumplimientos, y eso no alcanza. Tampoco reemplaza una decisión de conducción que nadie está tomando. Si tiene esa duda, dígala en la primera reunión: preferimos no tomar el trabajo antes que venderlo y que a los seis meses la conclusión sea que la formación no sirvió.
¿Empezamos por una conversación?
Cuéntenos su caso y le decimos qué público le corresponde y qué esperar. Si prefiere ver antes cómo están armadas las membresías, están en la página de planes.